Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Amor light

  
Amor light

Sin deshojar margaritas. Sin música de fondo. Sin hacer manitas. Conectados por un programa informático, hemos quedado en un chat sin videocámara. Sin faja y sin maquillaje, iré con gafas de pasta y pijama de franela. Una cita sin complicaciones ni mariposas en el estómago, que engordan.

Autora: Mar González (Puck)
Blog: Los jardines de Puck 
Imagen de la Red

martes, 19 de febrero de 2013

Los cuentos que yo cuento

En el pueblo las cosas son como son y siempre han sido así por la gracia de Dios. Todo el que se va desaparece y de él queda una historia quién sabe si real o no. Casi nadie ha vuelto para demostrar que no lo sea y, quienes lo hicieron, prefirieron no desilusionar a los demás. Como papá. A todos les decía lo que querían oír, pero a mí me contaba la verdad de otros pueblos, ciudades incluso, yo creo que mundos.
Como en los cuentos de mi infancia, un día imaginé baldosas amarillas sobre el camino polvoriento que salía del pueblo. Al poco tiempo se convirtieron en las líneas blancas de la carretera. Las seguí  alumbradas por luces de neón, a la sombra de grandes rascacielos y entre el ruido de los coches. Perseguí sueños, viví aventuras, tropecé y me levanté mil veces antes de encontrar el camino de vuelta a este pueblo donde las cosas son como son pero no son la verdad que yo te cuento ni la que tú vivirás.

Puck

jueves, 13 de diciembre de 2012

Hasta que la muerte nos separe

Érase una vez el final de un para siempre.


Mar González 

jueves, 19 de abril de 2012

La importancia de llamarse Ernesto

No me llamo Ernesto, sino José y no sé que importancia puede tener un nombre tan común, si no le mezclas con María, claro. Cuando me miro en el espejo no soy Dorian Gray y, aunque me gusta dar largos paseos por la Mancha, nada tengo que ver con Alonso Quijano y no me acompaña Sancho sino mi perro que, para más señas, tampoco se llama Milou. Quizás si ese que escribe mi historia, que no es ni Oscar, ni James, ni Miguel, me hubiese llamado Ernesto otro gallo cantaría. 


Puck

sábado, 11 de febrero de 2012

El baile de las mariposas

Los domingos toca la orquesta. Dolores saca a Fermín. La Maite y la Rosa bailan juntas. Hace años que Segismunda y Onofre no se levantan de sus sillas. No se mueven, no hablan, pero cruzan las miradas y, al son de la música, les siguen bailando mariposas en el estómago.

Puck

domingo, 8 de enero de 2012

En el lago Ness

- Mamá, lo he visto, lo he visto...de verdad... salió un segundo y volvió al agua... es verde, tiene los ojos saltones... de verdad mamá, lo he visto...
Mientras su madre le explica que los monstruos no existen, entre los juncos se esconde un príncipe encantado.

Puck

lunes, 5 de diciembre de 2011

El teorema de Pitágoras

 
 
 "En un triángulo rectángulo...". Odio las matemáticas, los números y ese Pitágoras del último examen que me dejó castigado incluso el sábado. Sentado en la mesa de la cocina  repito como un loro, "en un triángulo rectángulo...". Con práctica he conseguido recitar en alto mientras pienso en otra cosa y hago música con el bolígrafo sobre el estuche metálico. Los pasos de mi madre me sobresaltan. Con un rápido movimiento consigo esconder la revista que asoma entre las páginas del libro. No lo ha visto. No lo ha visto. No lo ha visto. Respiro y sigo.  "En un triángulo rectángulo...".
 

lunes, 31 de octubre de 2011

Cuestión de perspectiva

- Papa, ¿el abuelo se ha ido al cielo?
- No hijo, más allá. El abuelo ha vuelto a la Tierra
 Mientras contesta,  le muestra en el telescopio un lejano punto azul.

Puck

martes, 27 de septiembre de 2011

Tras sus pasos

Lunes. Salió de casa, torció a la derecha y paró en el quiosco.
Martes. Tiró calle abajo, todo recto, hasta llegar a la plaza.
Miércoles. Se entretuvo en el portal con un vecino.
Jueves. Llovía y fue corriendo hasta la parada de autobús.
Viernes. Fue directo a la oficina.
Sábado. Quedó con unos amigos en el bar de Pancho.
Domingo. No salió de casa. Fue el único día que no se encontró con ella.
Él duda entre el destino y la casualidad.
Ella empieza a cansarse de seguir sus pasos.
 

jueves, 25 de agosto de 2011

La buhardilla

Convivir con fantasmas es complicado. Lo descubrí al llegar a Madrid, a esta buhardilla algo destartalada del barrio de Lavapiés con muebles de esos de madera antigua que respiran historia. Pinté las paredes, puse algunos cuadros, pero dejé aquel marco olvidado sobre el tocador.
Al principio no me di cuenta, pero ella estaba ahí y poco a poco fui estableciendo una relación con la mujer de la imagen. Le saludaba por las mañanas y ella me devolvía una sonrisa e incluso algún día me llegó a hacer burla. Lo vi por el rabillo del ojo mientras salía por la puerta.
Con el tiempo dejó de sonreirme. Por las noches intentaba animarla contándole historias. El trabajo le aburría, lo supe enseguida, así que empecé a inventarme fiestas, divertidos amigos, enredos amorosos... pero también de esto se cansó y comenzó a mirarme huraña como si mi presencia le molestara.
La situación llegó a hacerse insoportable. Tuve tentaciones de tirarla por la ventana pero no pude, así que terminé poniendo la buhardilla a la venta. Creo que el nuevo inquilino le caerá mejor. Es un joven estudiante de medicina bastante atractivo, y parece simpático. Hoy me ha llamado para decirme que me dejé olvidado un espejo sobre el tocador y, como le pareció antiguo, pensó que podía ser un recuerdo de familia.

Puck

viernes, 22 de julio de 2011

Naúfrago

Cuando no pudo más cerró los ojos un segundo. Sólo un segundo. Sin darse cuenta las olas la devolvieron a la playa depositándolo sobre la arena como si nada hubiera pasado.
Era el fin de su segundo intento de abandonar la isla. Esta vez realmente llegó a creer que lo conseguiría. Y otra vez estaba allí. Las mismas palmeras, la misma playa.
Lo había organizado todo para irse sin hacer ruido, sin dejar huella, pero todo había salido mal. Una brazada... tormenta...otra brazada... calambres... otra brazada...
Sentado en la arena, mirando al horizonte azul, se sintió triste, derrotado y solo.
Quizás debió saltar desde el acantilado sin posibilidad de retorno. Quizás la próxima vez. Quizás lo rescate algún barco. Quizás alguien lea el mensaje lanzado al mar en una botella.
“Cuando no pude más, cerré los ojos un segundo...”

viernes, 24 de junio de 2011

Brindis

Brindaron por los viejos tiempos.
Brindaron por lo que pudo haber sido.
Con dos copas de más
ellla le confesó que nunca le había olvidado
y él, que siempre la había querido.

A la mañana siguiente la vida siguió....

Puck

viernes, 10 de junio de 2011

Aquí y ahora

Hay un lugar donde nunca se pone el sol, donde el cielo es más azul, las ranas cantan todo el día y las flores tienen los colores del arcoiris.
Hay un lugar donde se escuchan los latidos del corazón, donde la sonrisa es inevitable, la prisa no existe y los abrazos son eternos.
Hay un lugar donde el tiempo se detiene.
Aquí y ahora, si tú estuvieras a mi lado

Puck

viernes, 27 de mayo de 2011

Haciendo historia

No comparto tus ideas pero daría mi vida
por defender tu derecho a expresarlas
Voltaire 

Miró hacia la izquierda y vio una muchedumbre que llegaba hasta donde se perdía la vista. A la derecha la imagen era idéntica. Poniéndose de puntillas oteó el horizonte con el mismo resultado. Giró sobre si mismo y a su espalda continuaba la marea humana. Por un instante se sintió parte de la historia. Único. Especial. Irrepetible. Exactamente igual que los miles de personas que le rodeaban.
Puck

viernes, 29 de abril de 2011

Dobles parejas

Yo no soy él y tú no eres ella, pero a veces se nos olvida. 

Mario no le quita ojo desde el otro lado de la sala. Se lo ha dicho la Antonia, que parece que no se entera pero no se le pasa nada por alto. Angelines le devuelve la mirada y siente mariposas en el estómago. Las tardes de domingo los dos esperan impacientes que llegue la orquesta y suenen pasodobles. Bailan juntos. En silencio. Él mira al infinito y piensa en su Engracia, que en paz descanse. Ella sonríe mientras recuerda a su Blas y cómo le agarraba por la cintura. Siguen bailando y se cruzan las miradas. Él esboza algo parecido a una sonrisa que a ella le sonroja. Es un segundo. Después los cuatro siguen bailando.

Puck

viernes, 15 de abril de 2011

Desencuentro

No hemos quedado y no nos hemos encontrado en el mismo bar en el que nunca nos besamos cuando éramos mayores. No ha pasado el tiempo y no hemos hablado de los amigos que perdimos por el camino. No te he mirado a los ojos y no te has perdido en los míos. No me ha sorprendido que no recordaras mi helado preferido y no hemos cantado juntos esa canción que Sabina nunca escribió. No hubo fuego y no quedan cenizas, pero no puedo negar que cada vez que te olvido se me para el corazón.

Puck

viernes, 18 de marzo de 2011

Cuéntame un cuento

Acurrucada en el sofá me dejo llevar cada noche por bosques mágicos, galaxias habitadas y casas de chocolate. Las hadas me conocen por mi nombre, los animales juegan conmigo y el príncipe siempre me besa antes de dormir. Cada noche, después de cenar, me recuesto a su lado, apoyo la cabeza en su regazo y le pido: cuéntame un cuento

Puck

viernes, 4 de marzo de 2011

Despertares

Cuando desperté supe que algo raro pasaba. Al levantarme apoye con fuerza los pies en el suello y me palpé la cara para comprobar que no me había convertido en un monstruoso insecto kafkiano. Me froté los ojos y busqué mi reflejo en el espejo del armario. Ahí estaba. No era un fantasma. Fue al girarme cuando lo comprendí todo. Tendida desnuda sobre la cama, dormía una preciosa mujer. Por favor, que nadie me despierte.

Puck

viernes, 4 de febrero de 2011

Destino nominal

Ni alta ni baja. El tamaño justo para quedar siempre oculta en las fotos de grupo. Morena. Pero ni de lejos como el ideal hispano de Julio Romero de Torres. Sus ojos claros podrían considerarse atractivos si no se ocultasen tras unas gafas de gruesos cristales. No fuma, pero el café acabó con el esmalte de sus dientes. Siempre viste con vaqueros (hay quien duda de que debajo de ellos tenga dos piernas), camisa ancha y jersey de cuello vuelto en invierno.  Se llama María. A secas. Bueno, para ser justos hay que decir que, como todos, también tiene apellidos. García Pérez.
 

viernes, 21 de enero de 2011

Terapia rejuvenecedora

Al menos una vez al mes se quita el traje, los tacones y las lentillas. Con gafas, vaqueros y esa camiseta de los Rolling, se tira en los jardines de la Ciudad Universitaria con un libro y un shandwich. Lo malo es que los estudiantes son cada vez más jóvenes y más deslenguados. Ayer uno le llamó "señora" y se quedó tan ancho.
Puck

Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.