Daniel Galantz es un fantástico humorista gráfico que los que siguen este blog ya conocerán. Para los que no lo conozcan recomiendo que visitéis su blog GALANTZ.

Pues bien, cual fue mi sorpresa cuando hace unos días abrí mi correo y vi un mensaje suyo en el que me enviaba un bonito diseño para El Microrrelatista. Me gustó mucho y es el que podéis ver en la cabecera de esta página.

¡Gracias Daniel!
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sábado, 24 de septiembre de 2016

Contigo, pan y cebolla


Contigo, pan y cebolla

Estaba enamorado, ¿cómo no reír ante aquel plato de lentejas carbonizadas?
"Con el tiempo aprenderá a cocinar", pensaba yo con esa bendita ingenuidad de recién casado.
Pero han pasado diez años y de aquel amor sólo quedan las cenizas y un inconfundible olor a chamusquina.

Autora: MJ

miércoles, 25 de abril de 2012

Latidos

Triste y desnuda quedó la muñeca aquella gélida tarde de enero cuando su viejo reloj decidió soltar las ligaduras que lo mantenían encadenado a ella.
Atrás quedaron los años de perfecta armonía. Inseparables cómplices del transcurrir del tiempo latiendo al unísono... Ella, meciendo el tic tac que renueva la vida; marcando las horas con precisión milimétrica, él, su querido reloj de pulsera.

jueves, 22 de marzo de 2012

Mi suegra

Dispuesta a quedarse una larga temporada con nosotros, mi suegra llegó a casa esta mañana cargada con una maleta tan grande y fea como su dueña.
Cada vez que nos visita se apodera de mi butaca, de 'mi mando' y de mi estudio, ahora reconvertido en dormitorio para ella. Hasta mi mujer y mi hija, abducidas por la vieja, no sólo dejan de tratarme como al rey de la casa que soy, sino que además me ignoran. Esto no puede seguir así, tengo que hacer algo. Y lo haré, ¡vaya si lo haré! Esta vez me libraré de ella por las buenas o por las malas...
-Anda, Manolo, acércame las gafas que voy a ver la tele un rato -dice mi suegra... Y servidor, como un pelele, la obedezco sin rechistar.

sábado, 14 de enero de 2012

El espejo mágico


Heredé dos cosas de la abuela: Un espejo y una sortija de oro con minúsculos brillantes probablemente falsos, aunque bien pudieran ser auténticos. Creo recordar que su única hermana se casó con un indiano y ambos murieron sin descendencia.
Pero volvamos al espejo. ¿Queréis saber qué tiene de particular? ¡Me habla! Sí, habéis oído bien, mi espejo habla como un loro, pero al revés. Si digo arroz, el pérfido me llama zorra, recreándose en la z para enfatizar aún más, si cabe, el insulto.
A fuerza de oírle hablar al revés, mi oído se ha ido acostumbrando a su idioma. Tanto, que hasta me atrevo a hablarlo. Es por eso que me he propuesto educar sus malos modales. Poco a poco lo estoy consiguiendo; ya casi habla como un loro normal desde que descubrí palabras mágicas como reconocer, anilina, seres, somos,…
Ahora pretendo ir más allá. Me he dado cuenta de que el mundo del revés es fascinante, por eso he decidido construir frases simétricas con la ayuda de mi espejo.
De modo que si le digo: Oda lusa…, él me responde: A su lado.
Nuestro tándem funciona. Él es feliz al saberse útil y yo encantada de haber sabido canalizar su magia.


Decálogo para escribir microcuentos (Robado de la Escuela de escritores)


1. Un microcuento es una historia mínima que no necesita más que unas pocas líneas para ser contada, y no el resumen de un cuento más largo.

2. Un microcuento no es una anécdota, ni una greguería, ni una ocurrencia. Como todos los relatos, el microcuento tiene planteamiento, nudo y desenlace y su objetivo es contar un cambio, cómo se resuelve el conflicto que se plantea en las primeras líneas.

3. Habitualmente el periodo de tiempo que se cuente será pequeño. Es decir, no transcurrirá mucho tiempo entre el principio y el final de la historia.

4. Conviene evitar la proliferación de personajes. Por lo general, para un microcuento tres personajes ya son multitud.

5. El microcuento suele suceder en un solo escenario, dos a lo sumo. Son raros los microcuentos con escenarios múltiples.

6. Para evitar alargarnos en la presentación y descripción de espacios y personajes, es aconsejable seleccionar bien los detalles con los que serán descritos. Un detalle bien elegido puede decirlo todo.

7. Un microcuento es, sobre todo, un ejercicio de precisión en el contar y en el uso del lenguaje. Es muy importante seleccionar drásticamente lo que se cuenta (y también lo que no se cuenta), y encontrar las palabras justas que lo cuenten mejor. Por esta razón, en un microcuento el título es esencial: no ha de ser superfluo, es bueno que entre a formar parte de la historia y, con una extensión mínima, ha de desvelar algo importante.

8. Pese a su reducida extensión y a lo mínimo del suceso que narran, los microcuentos suelen tener un significado de orden superior. Es decir cuentan algo muy pequeño, pero que tiene un significado muy grande.

9. Es muy conveniente evitar las descripciones abstractas, las explicaciones, los juicios de valor y nunca hay que tratar de convencer al lector de lo que tiene que sentir. Contar cuentos es pintar con palabras, dibujar las escenas ante los ojos del lector para que este pueda conmoverse (o no) con ellas.

10. Piensa distinto, no te conformes, huye de los tópicos. Uno no escribe (ni microcuentos ni nada) para contar lo que ya se ha dicho mil veces.


Envía tus microrrelatos de no más de 200 palabras a elmicrorrelatista@gmail.com. Se irán publicando los mejores.