martes, 6 de marzo de 2012

Instancias


Después de la última vez que me golpeó se lo llevaron y no lo he vuelto a ver.  Ya me siento más tranquila. Al menos se me va pasando el enojo. Estoy con los niños mientras juegan o hacen la tarea, los miro dormir… También los acompaño a la escuela y a la plaza…, a la par de mi suegra, claro, la pobre vieja, que desde que ocurrió aquello se ha mudado a la casa para atender a mis huérfanos.


10 comentarios:

  1. ¡Excelente microrrelato! que pena que existan personas que maltratan a otras, y lleguen a estos extremos tan crueles.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Veo ésto como un eco al mensaje de cambio de actitud pasiva que muchas víctimas han tomado contra sus victimarios.
    Ojalá y reciban fuerte claro el mensaje de "el que la hace, la paga" , y pongan el alto a tanta prepotencia.
    Hace falta más Budismo, por favor.
    Lean el Tao.
    Ilumínense ya.

    ResponderEliminar
  3. Qué pena me ha dado darme cuenta de su muerte, al hablar de sus huérfanos, parecía que ella estaba recuperándose y no está, qué situacion más dura...

    Me ha gustado mucho tu relato, tan real, tan actual, y denunciando tanta crueldad.

    Saludos, Mónica,

    ResponderEliminar
  4. Intolerancia total a la agresiones de gènero.

    un saludo

    fus

    ResponderEliminar
  5. Mónica, los relatos de violencia de genero siempre me sensibilizan y tú has logrado esconder el "secreto" del micro hasta el final, reservando la sorpresa.

    Me gustó.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Verónica, Carlos, Yashira, Fus, Nicolas, gracias por sus opiniones ante un tema tan sensible. Comparto sus ideas. Este micro forma parte de una serie que escribí para una convocatoria en mi país (Argentina) ¡Basta!Cien escritoras en contra de la violencia de género. Al final, elegí otro para enviar. Reitero mi agradecimiento. Saludos cordiales a todos.

    ResponderEliminar
  7. Felicidades, Mónica.
    Micro perfecto.
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Agh, un micro para la colección de favoritos. Es maravillosamente corrosivo. Ni hablar, los machistas no nacen, se hacen.

    ResponderEliminar
  9. Uf, lo tuve que compartir en mi twt

    ResponderEliminar

Pon un comentario. Nos gusta que nos leas pero también nos gusta saber que nos has leído.